Ellen Van Volkenburg
(Battle Creek, Michigan, Estados Unidos, 1882 – California, Estados Unidos, 1978)
Ellen Van Volkenburg hacia 1918. “Visitantes distinguidos enseñarán en Seattle,” The Town Crier, vol. 13, no. 13, 30 de marzo de 1918, p. 15. Biblioteca Pública de Seattle.
Titiritera, actriz, directora, productora y educadora de teatro estadounidense. Ellen “Nellie” Van Volkenburg, co-fundadora del Chicago Little Theatre, fue una experimentadora precoz estadounidense de las posibilidades artísticas de los espectáculos de títeres. Habiendo acuñado el término, aceptó a los títeres como objetos de representación expresivos y dinámicos y ayudó a establecer el teatro de títeres como una forma seria de arte en Estados Unidos.
Se reporta que podía recitar una obra de teatro completa incluyendo las inflexiones vocales y particularidades de la actuación física de los actores después de verla solamente una vez. Volkenburg demostró una pasión y talento extraordinarios para el teatro desde temprana edad. Durante su tiempo como estudiante de la Universidad de Michigan, actuó en varias producciones teatrales amateurs y universitarias, así como interpretaciones recreando obras modernas e imitando a actrices famosas en entretenimientos privados para las familias ricas.
En 1910, mientras viajaba por Florencia, Volkenburg conoció al escritor y también aficionado al teatro Maurice Browne (1881-1955), y los dos se casaron cuatro días después. En Chicago, Volkenburg y Browne fundaron el Chicago Little Theatre en 1911. A la par con profesionales del teatro modernista europeo de la época, particularmente, Volkenburg y Browne buscaron crear un teatro simple que rechazaba los espectáculos elevados o el teatro estadounidense comercial popular. Fijando su residencia en el cuarto piso del Fine Arts Building en la Avenida Michigan, el Chicago Little Theatre sirvió como modelo para otras producciones de “teatro de arte” pequeñas y de bajo presupuesto y galvanizó el Movimiento Little Theatre en los Estados Unidos.
En 1914, Volkenburg y Browne viajaron por Europa, exponiendo a Volkenburg al mundo de los títeres e incitando su fascinación con esta forma teatral. Al regresar a Chicago, Volkenburg creó una compañía de títeres conformada solamente por mujeres en el Chicago Little Theatre, que incluía a la escultora Kathleen Wheeler, a la titiritera estadounidense Hettie Louise Mick y a Harriet Edgerton.
El enfoque de Volkenburg hacia los títeres se definió por su experimentación juguetona y por amplio ensayo y error. Como no tenía entrenamiento formal en la construcción o actuación y tenía solamente [marionetas] tradicionales alemanas que había conseguido en sus viajes al extranjero, Volkenburg y su compañía experimentaron con sus propios montajes, técnicas y mecanismos para los títeres. Alejándose de las tradiciones de títeres Europeas que separaban al titiritero de la actuación vocal, Volkenburg hizo que los titiriteros dijeran los diálogos de sus propios títeres para crear sincronización dramática. Esta sincronización entre el títere y el intérprete se convirtió en un componente esencial de las producciones de títeres de Volkenburg. Las titiriteras de Volkenburg se aprendían sus papeles, posiciones en el escenario y el diseño visual de sus títeres, antes de que se llevara a cabo cualquier manipulación mecánica. Una vez que se establecía un sentido de caracterización, la titiritera trabajaba con los mecanismos de la marioneta, permitiéndole al personaje desarrollarse de acuerdo a las propiedades materiales y dinámicas de movimiento del títere y creando una sensación dramática armoniosa entre el objeto y el humano.
Volkenburg dirigió siete producciones de títeres en el Chicago Little Theatre: El Dragón Engañado (estreno el 20 de febrero de 1915, escrita por Ellen Van Volkenburg y Harriet Edgerton), Colombina (estreno el 13 de abril de 1915, escrita por Reginald Arkell), La Sirenita (estreno el 27 de noviembre de 1915, adaptada por Kathleen Wheeler), Jack y los frijoles mágicos (estreno el 29 de diciembre de 1915, adaptada por Harriet Edgerton), Sueño de una noche de verano de William Shakespeare (estreno el 25 de abril de 1916), El príncipe rana [The Frog Prince] (1 de noviembre de 1916, adaptada por Hettie Louise Mick), y Caperucita Roja (1 de noviembre de 1916, adaptada por Hettie Louise Mick). La obra de Volkenburg con requerimientos más técnicos y más influencial fue Sueño de una noche de verano, interpretada completamente con marionetas.
El “desarreglo” del Sueño de una noche de verano de Volkenburg reducía el papel de los amantes atenienses al mínimo y se enfocaba, en vez, en la comedia y extravagancia de los actores groseros y las hadas. Las marionetas eran figuras de treinta y cinco centímetros, talladas en madera de ciprés por Kathleen Wheeler, con articulaciones y horizontales de estilo “airplane” diseñados por Harriet Edgerton. Un elenco de puras mujeres con seis titiriteras manipulaba a más de treinta títeres, cambiando de un personaje a otro en un sistema coreografiado de entradas y salidas. Después de su estreno en el Chicago Little Theatre, el Sueño de Volkenburg fue repuesto muchas veces, con producciones en el New York Little Theatre (1919), en varios recintos en California (1924) y en el Arts Theatre Club en Londres (1927).
Después de la entrada de Estados Unidos a la Primera Guerra Mundial, el Chicago Little Theatre sufrió pérdidas financieras y cerró en 1917. Para ese entonces, tanto Volkenburg como Browne era figuras teatrales nacionalmente reconocidas y, en 1918, se acercó a ellos Nellie Cornish, fundadora del Cornish College of the Arts (en ese entonces Cornish School of Music) en Seattle, para desarrollar un departamento de teatro. Volkenburg fundó el programa de marionetas de la escuela, el primero en Estados Unidos. Después de una temporada corta en Nueva York, donde la dirección experta de Volkenburg trajo éxito a la producción de marionetas de 1919 de La rosa y el anillo (diseñada y producida por), Volkenburg y Browne regresaron a la costa oeste. Aunque se divorciaron en 1922, continuaron sus colaboraciones teatrales y educativas y, en 1924, abrieron el Summer School of the Art of the Theatre en el Teatro del Golden Bough en Carmel, California.
Volkenburg siguió actuando y enseñando por el resto de su vida. Cornish College fue una parte importante de su carrera: enseñó actuación y títeres ahí intermitentemente por veinte años y co-editó la autobiografía de Nellie Cornish, Miss Aunt Nellie, en 1963. Volkenburg también continuó dirigiendo. Su producción más destacada sin títeres fue Otelo (estreno 1930), protagonizada por Paul Robeson en el Teatro Savoy en Londres.
Volkenburg y sus titiriteras son un ejemplo de estrategias amateurs y de “hágalo usted mismo” para los títeres que definirían el panorama del teatro de títeres en Estados Unidos del siglo veinte. Su experimentación con las formas tradicionales de títeres, la invención de técnicas nuevas y sus años como directora y educadora formaron a generaciones de titiriteros y siguen reverberando hoy en día.
(Ver)
Will Bixby (2026)
Traducción: Ana Díaz Barriga (2026)
Bibliografía
Bell, John. American Puppet Modernism: Essays on the Material World in Performance. New York: Palgrave Macmillan, 2008.
Browne, Maurice. Too Late to Lament: An Autobiography. Bloomington: Indiana University Press, 1956.
Cornish, Nellie C. Miss Aunt Nellie: The Autobiography of Nellie C. Cornish. Edited by Ellen Van Volkenburg. Seattle: University of Washington Press, 1964.
Dukore, Bernard F. “Maurice Browne and the Chicago Little Theatre.” Ph.D., University of Illinois, 1957.
Mick, Hettie Louise. “Puppets at the Chicago Little Theatre.” Theatre Arts 1 (1916): 162–64.
Tingley, Donald Fred. “Ellen Van Volkenburg, Maurice Browne, and the Chicago Little Theatre.” Illinois Historical Journal 80, no. 34 (1987): 130–46.

